
La función específica del bórax en el organismo se resume en regular las membranas celulares y mantener un adecuado balance mineral, actuando como un catalizador clave para la protección tisular (tejidos) y metabólica.
Mantiene la estabilidad e integridad de las paredes y membranas de las células, aspecto crucial para prevenir la degeneración tisular (tejidos).
Equilibra el metabolismo del calcio y magnesio vía glándulas paratiroides, fijando el calcio en huesos y dientes e impidiendo su acumulación en tejidos blandos.
Bloquea y destruye hongos (especialmente la Cándida), evitando que muten hacia formas invasivas y dañinas para el cuerpo.
Reacciona con los iones de fluoruro acumulados en el cuerpo para formar compuestos solubles que se eliminan eficientemente en la orina.
Ante dolores corporales, articulares o musculares, la toma de bórax diluido ayuda significativamente a aliviar y contrarrestar dicho malestar.